El peso de una fatbike eléctrica viene determinado por diversos componentes y opciones de diseño. La construcción del cuadro es uno de los factores más decisivos. Los cuadros de aluminio son los más comunes por su buen equilibrio entre resistencia y peso. Los modelos de gama alta utilizan a veces cuadros de carbono, que son más ligeros pero también más caros.
La batería es otro componente pesado. Una batería estándar para una bicicleta eléctrica pesa alrededor de 3-6 kg, con mayores capacidades que significan más peso. Las baterías modernas de iones de litio ofrecen la mejor relación capacidad-peso.
"La CityX tiene una batería grande pero sigue siendo cómoda gracias a un diseño inteligente", señala Thomas. "Lo integramos todo perfectamente en el bastidor".
El motor eléctrico aporta unos 2-4 kg, dependiendo del tipo y la potencia. Los sistemas de motor central suelen ser más pesados, pero ofrecen una mejor distribución del peso que los motores de buje.
Un desarrollo innovador que contribuye positivamente a la optimización del peso es la transmisión por correa. En comparación con una transmisión por cadena tradicional, un sistema de correa no solo es más ligero, sino que también requiere menos mantenimiento y es más silencioso.
Además, los accesorios desempeñan un papel que no debe subestimarse. Guardabarros, portaequipajes, luces pueden añadir colectivamente entre 2 y 4 kg al peso total.
¿Quiere saber más sobre la transmisión por correa? Entonces lea nuestro blog "5 razones para elegir fatbikes sin cadena“