La limpieza periódica es uno de los consejos de mantenimiento más importantes para su bicicleta eléctrica en invierno. La sal de la carretera y la suciedad pueden provocar la corrosión de las piezas metálicas. Por lo tanto, aclare su bicicleta regularmente con agua tibia. Pero nunca utilices un limpiador a presión, ya que puede introducir agua en los componentes eléctricos.
Preste especial atención a la protección de los componentes eléctricos contra la humedad. Compruebe regularmente las juntas alrededor de la carcasa del motor y la conexión de la batería. También puedes utilizar un spray protector especial en los puntos de contacto eléctricos para evitar la corrosión.
No olvide revisar los frenos más a menudo en invierno. La humedad y la suciedad pueden reducir el rendimiento de los frenos. Esto puede ser peligroso en carreteras resbaladizas. Asegúrate de que las pastillas de freno no están desgastadas. Asegúrate de que tus frenos responden bien.
Mantenga los neumáticos a la presión correcta. En invierno, la presión de los neumáticos disminuye más rápidamente debido al aire frío. Los neumáticos demasiado blandos no sólo aumentan la resistencia a la rodadura. Esto agota la batería más rápidamente. También tienen menos agarre en carreteras resbaladizas.
Si es posible, guarda la bicicleta en un lugar cerrado o, al menos, a cubierto. Si no es posible, utiliza una funda impermeable que transpire. Así evitarás que se forme condensación bajo la cubierta.
Después de cada salida en condiciones húmedas o invernales, conviene secar la moto con un paño suave. Presta especial atención a la transmisión por cadena o correa y otras piezas móviles.
¿Quiere saber más sobre el mantenimiento invernal? Lea nuestro blog sobre Protege tu moto de las condiciones invernales.