Las bicicletas de carga utilizan diferentes materiales para la carrocería. Cada material tiene ventajas e inconvenientes. A continuación, comparamos el EPP con las alternativas más comunes.
EPP frente a madera
Las papeleras de madera tienen un aspecto clásico que atrae a mucha gente. El material es natural y cálido al tacto. Sin embargo, la madera tiene desventajas para las cajas de carga. Es más pesada que el EPP, lo que dificulta su manejo. La madera es sensible a la humedad y requiere un mantenimiento regular con aceite o barniz. Con el tiempo, la madera puede pudrirse, agrietarse o decolorarse.
El EPP, por su parte, no requiere mantenimiento y es resistente a todas las condiciones meteorológicas. Pesa menos que la madera, lo que mejora la experiencia de conducción. Al final de su vida útil, el EPP es reciclable, mientras que la madera tratada suele acabar como residuo.
EPP frente a plástico estándar
Algunas bicicletas de carga utilizan plástico estándar para el contenedor. Este material es barato y ligero, pero tiene inconvenientes. El plástico normal no suele ser reciclable o sólo lo es a un coste elevado. El material puede volverse quebradizo debido a la radiación UV del sol y luego se agrieta con un pequeño golpe.
El EPP está diseñado para absorber impactos. Se recupera tras un golpe y mantiene su forma. Incluso tras años de exposición al sol, el EPP sigue siendo flexible y resistente. Cuando se recicla, el EPP puede triturarse y reutilizarse para nuevos productos.
EPP frente a aluminio
Los contenedores de aluminio son resistentes y duraderos, pero tienen inconvenientes. El material es más pesado que el PPE y su producción es más cara. El aluminio conduce el calor, por lo que la papelera se calienta en verano y se enfría en invierno. Para los niños, esto es menos cómodo.
El EPP aísla de verdad. La bañera no pasa frío en las mañanas de invierno y no se calienta con el sol. Esto hace que el viaje sea más agradable para los niños en cualquier estación.