En las ciudades holandesas se ven pasar cada vez más a menudo: las fatbikes. Con sus neumáticos llamativamente anchos y su aspecto rudo, llaman inmediatamente la atención. Pero estas bicis son mucho más que un aspecto llamativo en las calles. Las fatbikes combinan funcionalidad y comodidad de una forma que las hace especialmente adecuadas para la vida cotidiana en la ciudad, independientemente de la estación del año o las condiciones meteorológicas.
Donde una bicicleta normal te abandonará al primer copo de nieve o carretera resbaladiza, una fatbike se mantendrá fiel a ti. E incluso en los calurosos días de verano, esta versátil bicicleta tiene ventajas únicas. Tanto si te mueves por calles concurridas, como si haces recados o vas al trabajo. Una fatbike ofrece soluciones a los típicos retos urbanos que otras bicicletas dejan atrás.



