El peso de una bicicleta eléctrica urbana viene determinado por varios componentes. Juntos forman la masa total. Los cuatro componentes principales son el cuadro, el motor, la batería y los accesorios.
El material del marco constituye la base del peso. Los marcos de aluminio son actualmente los más comunes. Ofrecen un buen equilibrio entre resistencia, peso y precio. Los materiales de mayor calidad, como el carbono, son más ligeros. Pero son considerablemente más caros. En cambio, el cuadro de acero es más pesado, pero a menudo más económico.
La propulsión eléctrica añade un peso significativo. "La diferencia entre una buena y una mala moto no está sólo en la potencia", explica Laurens. "El peso también influye mucho en las sensaciones que transmite la moto". Un motor central medio pesa entre 3 y 4 kg. Los motores de buje delantero y trasero suelen ser algo más ligeros. Los motores más potentes y con más par suelen ser más pesados.
La batería suele ser el componente eléctrico más pesado de una e-bike. Una batería estándar de 400-500Wh pesa entre 2,5 y 3 kg. Las baterías de mayor capacidad (600-750Wh) pueden pesar entre 3,5 y 4,5 kg.
Por último, los accesorios prácticos también contribuyen al peso total. Guardabarros, portaequipajes, luces y un candado, por ejemplo. Posiblemente una horquilla de suspensión o una tija de sillín. En conjunto, estos extras pueden añadir entre 2 y 4 kg.
Componentes de distribución del peso:
- Bastidor (aluminio): 3-5 kg
- Batería (500Wh): 2,5-3 kg
- Motor: 3-4 kg
- Ruedas y neumáticos: 4-5 kg
- Accesorios: 2-4 kg
- Otros componentes: 5-7 kg
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